Edad contemporánea
Los siglos XIX y XX. La industrialización, las revoluciones, Marx, Bismarck, las Guerras Mundiales, el Holocausto, la Guerra Fría y el mundo que heredamos
La Edad Contemporánea es la más cercana y la más difícil de contar. Schwanitz lo intenta en cuatro bloques: los siglos XIX y XX, la Segunda Guerra Mundial, la división del mundo 1945-1989 y el final 1989-2000. El hilo conductor es la pregunta por la modernidad: ¿qué tipo de sociedad hemos construido?, ¿qué precio ha tenido?, ¿hemos cumplido las promesas de la Ilustración?
El siglo XIX: la doble revolución
Schwanitz arranca con una paradoja que ordena todo el siglo: la Revolución Francesa había demostrado que la única forma de modernizar un país era a través del Estado nacional. Pero el Congreso de Viena (1814-1815), encargado de restaurar el orden tras la derrota de Napoleón, intentó desmontar la herencia revolucionaria.
Dos fuerzas contrapuestas:
IZQUIERDA POLÍTICA (liberal, democrática, nacional)
├── Soberanía popular
├── Estado nacional unificado
├── Democracia representativa
└── Derechos civiles
RESTAURACIÓN (Viena, Santa Alianza)
├── Legitimidad dinástica
├── Cristianismo como cemento social
├── Equilibrio entre potencias
└── Represión de las revoluciones
Schwanitz describe la historia europea del XIX como el choque entre esas dos fuerzas. La modernización liberal avanza, pero se ve obligada a hacerlo contra resistencias enormes. La consecuencia es que el Estado nacional se vuelve, en muchos lugares, una obsesión que se divorcia de la democracia.
El caso alemán
Alemania es el caso paradigmático. Schwanitz le dedica espacio porque explica el siglo XX:
- La Confederación Alemana (sucesora del Sacro Imperio) se funda con 39 estados independientes.
- Las revoluciones de 1848 fracasan porque Alemania no tiene todavía las estructuras mínimas del Estado moderno: ni capital política, ni prensa consolidada, ni opinión pública.
- Bismarck (1862-1890) entiende algo crucial: la democracia no es inevitable. La unidad alemana se construye desde arriba: tres guerras (contra Dinamarca, Austria y Francia) preceden a la proclamación del Imperio (1871).
- El Reich unificado bajo Prusia hereda un Estado poderoso pero una sociedad civil débil. La consecuencia, observa Schwanitz, no es democracia sino autoritarismo: la unidad nacional se divorcia de la libertad política.
Schwanitz señala aquí el punto de inflexión que separa la historia alemana de la inglesa o la francesa. En estos dos últimos países, nacionalismo y democracia crecen juntos. En Alemania, se separan. Las consecuencias llegan hasta 1945.
Marx y la inversión de Hegel
Schwanitz presenta a Marx como el pensador que pone la historia cabeza abajo. Donde Hegel ve que la historia es la realización del espíritu, Marx ve que es la lucha entre fuerzas productivas y relaciones de producción. La consecuencia es enorme: si la historia tiene leyes, también se puede planificar.
Primera línea del Manifiesto Comunista (1848), escrito por Marx y Engels. La frase es exacta y dura: el comunismo ya es, en 1848, una idea que atraviesa todo el continente.
Marx no es solo un crítico: es el fundador de una visión del mundo que organiza partidos, revoluciones yEstados durante un siglo. Schwanitz conecta a Marx con Napoleón: quien entiende la historia como Hegel puede planificarla como Napoleón. La Revolución rusa de 1917 es, en ese sentido, hija del cruce entre el idealismo alemán y la acción política francesa.
La industrialización
Schwanitz no se extiende mucho en la economía del XIX, pero recoge lo esencial:
- Materia prima: el carbón, el acero, el algodón.
- Tecnología: la máquina de vapor, el ferrocarril, la electricidad.
- Capital: la nueva burguesía industrial, organizada en sociedades anónimas.
- Trabajo: el proletariado urbano, en condiciones durísimas durante la primera mitad del siglo.
Mapa esquemático de la Revolución Industrial:
┌───────────────────┐
│ MATERIAS PRIMAS │
│ (carbón, hierro, │
│ algodón) │
└────────┬──────────┘
│
▼
┌───────────────────┐
│ TECNOLOGÍA │
│ (vapor, telar, │
│ ferrocarril) │
└────────┬──────────┘
│
▼
┌───────────────────┐
│ FÁBRICA │
│ (mano de obra │
│ asalariada) │
└────────┬──────────┘
│
▼
┌───────────────────┐
│ MERCADO │
│ (consumo de │
│ masas) │
└───────────────────┘
Antes de la industrialización, los pobres trabajan pero no existen como clase. Tras la industrialización, existe la “clase obrera”: conciencia de sí, organizaciones, huelgas, partidos, prensa. La “cuestión social” es hija del siglo XIX.
El siglo XX: la crisis de la civilización
Schwanitz describe el siglo XX como una catástrofe que obliga a releer todo lo anterior. La Primera Guerra Mundial (1914-1918) destruye el orden europeo del XIX. La Revolución rusa (1917) crea la Unión Soviética. El fascismo y el nazismo emergen como respuesta a la crisis. La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) lleva la civilización europea al borde del abismo.
La Primera Guerra Mundial
Schwanitz atiende menos a la narración militar y más a las causas estructurales:
- El sistema de alianzas convierte una crisis balcánica en guerra continental.
- La carrera de armamentos previa crea la capacidad y la tentación.
- Las tensiones coloniales añaden combustibles.
- La crisis del liberalismo (“fin de siècle”) genera意识形态 que canalizan la frustración.
Schwanitz presenta la Primera Guerra Mundial como el laboratorio del XX: en sus trincheras nacen el tanque, el avión de combate, la propaganda moderna, los Estados totales. La técnica militar y la técnica política se acoplan.
La Revolución rusa (1917)
Schwanitz conecta Marx con el acontecimiento:
- Lenin adapta el marxismo a la realidad rusa (campesina, no industrial).
- Los bolcheviques toman el poder en octubre de 1917.
- La revolución se modela como Estado: el Soviet se convierte en partido único.
- Bajo Stalin, la URSS se industrializa a la fuerza y se convierte en una potencia.
Schwanitz hace la comparación explícita: la Revolución rusa es la Revolución Francesa del siglo XX, pero con un siglo más de teoría y un siglo más de brutalidad.
La Segunda Guerra Mundial
Schwanitz es consciente de que la Segunda Guerra Mundial necesita su propio capítulo porque cambió la estructura de la realidad. Lo que importa:
Las raíces
- El Tratado de Versalles (1919): las condiciones impuestas a Alemania son humillantes. La hipoteca de la deuda y la pérdida de territorios generan un resentimiento que el nazismo aprovecha.
- La Gran Depresión (1929): la crisis económica mundial destruye la legitimidad del liberalismo económico. Los extremismos crecen.
- El ascenso del fascismo: en Italia (1922), Alemania (1933), España (1939). Movimientos ultranacionalistas, antisemitas, antiliberales, anticomunistas.
El Holocausto
Schwanitz no esquiva el Shoah. Lo presenta como la consecuencia lógica de un Estado que se define a sí mismo por la exclusión:
- Leyes de Núremberg (1935): los judíos alemanes pierden la ciudadanía.
- Kristallnacht (1938): pogromo organizado.
- Campos de concentración y de exterminio: la “Solución Final” (1941-1945) asesina a seis millones de judíos europeos, además de víctimas gitanas, homosexuales, discapacitados, disidentes políticos.
Schwanitz no entra en el debate técnico de la singularidad. Pero sí señala que la Shoah introduce una novedad cualitativa: la industrialización del asesinato, la burocracia del exterminio, la complicidad de un Estado moderno y científico. Europa descubre que la racionalidad instrumental sin brújula moral puede producir la catastrophe.
La guerra total
Schwanitz recuerda cifras que después de un siglo impresionan todavía:
- 50-70 millones de muertos en todo el mundo.
- 27 millones de soviéticos muertos.
- 6 millones de judíos asesinados.
- Bombardeos de población civil: Dresde, Hamburgo, Tokio, Hiroshima, Nagasaki.
La bomba atómica sobre Hiroshima (6 de agosto de 1945) marca el inicio de una era nueva. Por primera vez, la humanidad tiene los medios técnicos de su propia destrucción. La Guerra Fría se va a leer siempre a la sombra de esa capacidad.
La división del mundo: 1945-1989
Schwanitz describe la Guerra Fría no como un enfrentamiento entre dos países, sino como un sistema mundial que afecta a casi todas las regiones:
- Dos bloques: el mundo libre (capitalista, democrático, alineado con Estados Unidos) y el bloque soviético (comunista, autoritario, alineado con la URSS).
- Dos armas: la bomba atómica, en manos de ambos.
- Dos ideologías: el liberalismo y el marxismo-leninismo.
- Dos economías: mercado y economía planificada.
Mapa esquemático de la Guerra Fría (simplificado):
ESTADOS UNIDOS ──► OTAN ──► Europa occidental, Japón, Corea del Sur
│ │
│ │
URSS ──► Pacto de Varsovia ──► Europa oriental, China, Cuba, Vietnam
La coexistencia pacífica
Schwanitz señala los momentos en que la Guerra Fría estuvo más cerca de la guerra nuclear:
- Crisis de los misiles en Cuba (1962): los soviéticos instalan misiles en Cuba. Bloqueo naval de Estados Unidos. Trece días al borde del desastre. Resolución negociada.
- Carrera de armamentos: los arsenales nucleares alcanzan, en los años 80, el equivalente a varias toneladas de TNT por habitante del planeta.
- Doctrina MAD (Mutual Assured Destruction): la teoría disuasoria según la cual ningún bando puede atacar primero sin ser destruido. La paz por el terror.
La descolonización
El sistema colonial europeo se desmorona durante la Guerra Fría. Schwanitz lo presenta como un proceso que combina:
- Presión de los movimientos de liberación.
- Costo insostenible de mantener imperios.
- Cambio de valores: la opinión pública europea ya no acepta el colonialismo.
- Interés estratégico de las dos superpotencias: algunas independencias se aceleran porque ambas superpotencias buscan aliados.
1947 India y Pakistán. 1949 China comunista. 1954 Indochina (Vietnam, Laos, Camboya). 1956 Egipto (Suez). 1960 “Año de África” — diecisiete países. La geografía política del mundo se reconfigura en veinte años.
El Estado de bienestar
Schwanitz destaca que la Guerra Fría no es solo militar: es también competencia económica. Para evitar que sus ciudadanos voten por el comunismo, las democracias occidentales construyen el Estado de bienestar:
- Sanidad pública.
- Educación universal.
- Pensiones.
- Seguro de desempleo.
Schwanitz usa esta frase como provocación pero contiene una verdad: tras 1945, ninguna democracia capitalista se permite dejar a sus ciudadanos en la miseria. Es una concesión defensiva que termina transformando el sistema.
Final: 1989-2000
Schwanitz cierra la edad contemporánea con el estallido que no esperaba: la caída del Muro de Berlín (9 de noviembre de 1989) y la disolución de la Unión Soviética (25 de diciembre de 1991).
Por qué cae la URSS
- Crisis económica: la economía planificada no puede sostener la carrera armamentística.
- Guerra de Afganistán (1979-1989): el “Vietnam soviético”.
- Gorbachov (1985-1991): la perestroika (reestructuración) y la glásnost (transparencia) abren la caja de Pandora.
- Solidaridad polaca y otros movimientos de liberación en Europa oriental: el bloque se vacía.
- Caída del Muro: convertida en retransmisión televisiva, la caída del Muro es más un símbolo que una causa: lo que cambia es la perspectiva.
El “fin de la historia”
Schwanitz recoge la tesis de Francis Fukuyama (1992): tras la caída del comunismo, la democracia liberal aparece como el único horizonte de la humanidad. La historia, entendida como conflicto de ideologías, ha terminado.
Schwanitz no toma partido. Pero señala que la tesis se derrumba很快: las guerras de Yugoslavia (1991-2001), el genocidio ruandés (1994), el 11-S, la guerra de Irak. La historia no termina. Pero la idea de que solo hay una forma legítima de organizar la sociedad (la democracia liberal) sigue siendo, discutida pero poderosa, la hipótesis de trabajo del siglo XXI.
Línea temporal del siglo XX:
1914 Primera Guerra Mundial
1917 Revolución rusa
1919 Tratado de Versalles
1922 Fascismo en Italia
1929 Crack de Wall Street
1933 Hitler en el poder
1939-45 Segunda Guerra Mundial
1945 Hiroshima, fundación de la ONU
1947 Doctrina Truman, Plan Marshall
1949 Creación de la OTAN, China comunista
1955 Pacto de Varsovia
1962 Crisis de los misiles en Cuba
1968 Movimientos contraculturales
1989 Caída del Muro de Berlín
1991 Disolución de la Unión Soviética
2001 Atentados del 11-S
Resumen en tres frases
- El siglo XIX es la era de la doble revolución: la liberal (democracias y Estados nacionales) y la industrial (fábricas y proletariado).
- El siglo XX es la era de la catástrofe: dos guerras mundiales, el Holocausto, la bomba atómica y la Guerra Fría.
- Tras 1989, la democracia liberal queda como horizonte mayoritario, pero los problemas que la habían amenazado (desigualdad, nacionalismo, populismo) no se disuelven.
Próximos pasos
- La literatura europea: las formas literarias (novela, ensayo, poesía), las grandes obras y el teatro como forma total. Schwanitz pasa del contexto histórico al corpus que ha producido Europa.